Nuestra ciudad se encuentra atravesada por la espiritualidad de un pueblo con fe que vive sus festividades religiosas durante todo el año. El otoño acompaña la Semana Santa y los lapachos afloran en Septiembre para recibir a los Santos Patronos. Desde cada rincón de la provincia llegan peregrinos para renovar el Pacto de Fidelidad con el Señor y la Virgen del Milagro.
El circuito religioso es una oportunidad para vivenciar experiencias asociadas a la fe en sus diversas manifestaciones espirituales y descubrir en detalle los secretos de cada templo. La ciudad resguarda iglesias, santuarios, basílicas y conventos de gran valor patrimonial y arquitectónico.