Plaza 9 de Julio

Plaza 9 de Julio

Plaza 9 de Julio en la Batalla de Salta

La Batalla de Salta fue desplegándose hasta llegar a las calles céntricas de la ciudad. Desde la Plaza 9 de Julio es posible imaginar cada suceso y viajar en el tiempo, y así cada rincón va tomando vida de aquel entonces. Vemos el ingreso triunfante de nuestros patriotas por la Calle de la Victoria, escuchamos los ruidos desde la antigua Casa Aguirre, pasando por el monumento de Arenales que acompaño a Belgrano, hasta el acta de guerra donde las palabras de Belgrano nos enseñan. Todo se detiene hasta comprender que el escenario de la plaza central de la ciudad, supo albergar aquellas ideas de libertad que hoy nos interpelan para construir ciudadanía.

El general Juan Antonio Álvarez de Arenales, al igual que Belgrano, mira hacia el Norte, en dirección hacia La Florida, histórico lugar en el que Arenales y sus tropas, a las que comandaba como Jefe del Ejército del Norte, derrotaron al ejército español.

Su rol en la batalla de Salta fue determinante, Arenales le brindó a Belgrano datos de la zona donde iban a internarse y planos de Salta y sus alrededores, territorio que era desconocido para él. Luego, Belgrano lo nombró gobernador de Salta. Cuando se produjo el desastre de Ayohuma, le encomendó a Arenales la continuación de la resistencia y éste recurrió a la táctica de guerrillas.

Su constancia, su valor y sus cualidades de mando dieron lugar a la victoria de La Florida, librada el 25 de mayo de 1814 contra las armas del virrey de Lima, donde recibió 14 heridas y fue dado por muerto. Sin embargo, luego se unió a las tropas de San Martín.

En la esquina de España y Mitre se encontraba Casa Aguirre, sitio desde donde Tristán confirmó la presencia del Ejército del Norte.

Las  tropas patriotas hacia la ciudad desde el Norte. Fingió creer que no era posible que el ejército de Belgrano pudiese estar a sus espaldas. “¡Ni que fuesen pájaros!”, exclamó. Al salir el sol, desde la ciudad se pudo ver al ejército patriota acampando en las pircas de Castañares. Cuando se lo dicen a Tristán pregunta: “Son muchos?” “Cómo avispas”, responden. ¡Y aún llueve?”. Si. “Pues me alegro, así se matan a las avispas”. Tristán fue a Casa Aguirre, miro hacia el norte desde su balcón con un larga vista. No eran pájaros, pero estaban allí.

(De Vencedores y vencidos. Caro Figueroa – Solis Tolosa. 2013)

Pio Tristan

Pio Tristan

Sorpresa en la plaza

Frías relata que cuando se supo en la plaza, la realidad de lo ocurrido, fue indescriptible la conmoción generada que se produjo en los ánimos. La gente de guerra al igual que los que seguían la revolución se vieron atravesados por la sorpresa y el ruido por el suceso. Todo fue agitación y movimiento en la ciudad, desde el general hasta la última mujer. El plan organizado de defensa sobre portezuelos quedaba inutilizado, burlado y caído en  polvo.

(Bernardo Frías, Historia del General Martín Miguel de Güemes)